Visita guiada del Père Lachaise

En la cumbre de una de las 7 colinas de Paris, se elevaban, en la Edad Media, campos cultivados (verdura, cereales, viñas), y el dominio fue llamado « Champ l’Evêque ».

Hacia 1430, Régnault de Wandonne, rico vendedor de especias, recompró el terreno y hizo construir una « folie » : el dominio se volvió la Folie Régnault.

Es en en siglo XVII que encontramos la origen del nombre del cementerio, con la instalación de una casa de reposo para jesuitas, en este lugar campesino, entre los cuales : el padre François d’Aix de la Chaise, el confesor de Louis XIV…

En 1804, Napoleón eligió el sitio para acondicionar una necropolís moderna y modelo (pues hizo el primer cementerio laico y moderno de París), para paliar las cierres sucesivas de los antiguos cementerios de la capital, insalubres y sobrecargados. Fue dibujado el cementerio como un parque a la inglesa, y se volvió la zona verde (y pajarera) la  más larga de París. El Cementerio del Este, tanto enfurruñado al principio, se hizo un verdadero lugar de culto.

Pasearse en el Père Lachaise, es vagar agradablemente a través de las alamedas, mezclando los recuerdos de los difuntos famosos y el encuentro de los vivantes, parroquianos del cementerio : viejas señoras, gatos, parejas, aficionados de arte funerario…

De Chopin hasta Jim Morrison, via Molière y Jean de la Fontaine, Héloïse y Abélard o Victor Noir, eso es el Père Lachaise : las personas famosas a menudo tienen tumbas humildes, y las que aspiraban a gloria la tuvieron con tumbas suntuosas, incluso demesuradas.

 

Creditos foto : Emilie Robaldo